En una quema de rastrojos y después de una limpieza a fondo de nuestro huerto dejándolo completamente preparado para que de sus frutos, hay que proceder sin demora a la quema de los restos de la poda. Esta tarea que se repite anualmente en todos y cada uno de los campos, huertos, y jardines, posee un sonido peculiar provocado por el fuego envuelto un hipnotismo extraordinario para el hombre que nos llega desde el fondo de los tiempos.
Esta grabación corresponde a la poda del año 2005 y se realizó con un grabador DAT modelo TASCAM DA-P1 y un micrófono RODE NT4 estéreo. Está procesado con una estación de trabajo SSL|Soundscape32.